
Durante estas semanas que he estado dedicándome a un nuevo proyecto editorial, he ido cayendo en la evidencia de que, en realidad, marcas de renombre en relojería y que tengan detrás unos empleados haciendo un producto artesanal, no hay muchas. Por lo general sabéis que aquí defendemos unos productos que sean consecuentes con el medio ambiente y la sociedad, de lo contrario el legado que estamos dejando a las generaciones futuras es muy peligroso: acabarán todos teniendo que emigrar a países asiáticos, trabajando dieciocho horas al día por un par de dólares a la semana, y viviendo hacinados en cuchitriles. Seamos honestos: cada vez que pisas una tienda "de los chinos", haces una compra el Aliexpress o comprando productos de allí, estás llevándole tu dinero a un chino y quitándoselo a un español. Tal vez te importe un rábano, y tal vez pienses que tus compatriotas se lo tienen merecido, pero puede ser que se lo estés quitando a alguien de tu familia, a tus propios hijos, condenándoles a un futuro en donde el trabajo esclavo y en condiciones infrahumanas esté a la orden del día.
Algunas personas me dicen que yo proclamo todo esto, pero luego tenemos blogs de electrónica donde la mayoría de productos provienen de China. Conviene aclarar eso: que son productos electrónicos. Y trataré de explicar la diferencia intentando no extenderme demasiado.


















