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7/3/19

La sinrazón de seguir comprando productos chinos


Durante estas semanas que he estado dedicándome a un nuevo proyecto editorial, he ido cayendo en la evidencia de que, en realidad, marcas de renombre en relojería y que tengan detrás unos empleados haciendo un producto artesanal, no hay muchas. Por lo general sabéis que aquí defendemos unos productos que sean consecuentes con el medio ambiente y la sociedad, de lo contrario el legado que estamos dejando a las generaciones futuras es muy peligroso: acabarán todos teniendo que emigrar a países asiáticos, trabajando dieciocho horas al día por un par de dólares a la semana, y viviendo hacinados en cuchitriles. Seamos honestos: cada vez que pisas una tienda "de los chinos", haces una compra el Aliexpress o comprando productos de allí, estás llevándole tu dinero a un chino y quitándoselo a un español. Tal vez te importe un rábano, y tal vez pienses que tus compatriotas se lo tienen merecido, pero puede ser que se lo estés quitando a alguien de tu familia, a tus propios hijos, condenándoles a un futuro en donde el trabajo esclavo y en condiciones infrahumanas esté a la orden del día.

Algunas personas me dicen que yo proclamo todo esto, pero luego tenemos blogs de electrónica donde la mayoría de productos provienen de China. Conviene aclarar eso: que son productos electrónicos. Y trataré de explicar la diferencia intentando no extenderme demasiado.

7/12/18

¿Dónde están las marcas de tecnología de siempre?


Wikio, Meizu, Maze... La mayoría no te sonarán de nada, son marcas que nos las conoce "ni su madre". En efecto, todas son marcas chinas, todas venden tecnología "basura". Ante este panorama uno se pregunta dónde están las marcas europeas y norteamericanas de primer nivel, aquellas que estaban a la vanguardia en productos tecnológicos, marcas como Telefunken, Grundig, Siemens, Thomson...

Marcas que hacían productos duraderos, que encandilaban a propios y extraños.

9/8/18

¿Quién maneja nuestras marcas preferidas?


Cuando nos vienen a la memoria marcas como Paredes, Kelme o Crube, tendemos a imaginarnos a nuestros recuerdos de niños con ellas, a nuestra infanca, y a personas que han vivido la historia de la marca desde hace muchos años, que prácticamente de forma constante las han lucido, llevado y usado con orgullo. Pero no, nada más lejos de la realidad.

Toda esa imagen, que se encargan muy bien de publicitar y destacar esas mismas firmas, recurriendo a valores como "retro", "calidad", "duradero", "histórico" (e incluso "mítico", en el caso de Paredes, casi nada...), es simplemente eso: imagen. Una cortina de humo. Puro escaparate. Normalmente los dueños de esas marcas solo se dedican a contar las ganancias y a cuantificar ventas, de todo lo demás hace tiempo que "pasaron del tema". Detrás de esas marcas se esconden empresas de marketing y de imagen, que se encargan de que te creas lo que no son mas que ficticias realidades en tu imaginación, que se dedican al cacareado "social branding" y similar, en aras de hacerte creer que son las marcas de toda la vida. Las mismas que conociste en tu infancia e incluso las mismas que conocieron tus padres. Pero no.

5/6/17

Vivir vendiendo 200 relojes al año


Si eres dueño de una relojería, probablemente te dé la risa escuchar que se puede vivir vendiendo solamente 200 relojes al año. Pensarás -ciertamente- que ese dinero ni siquiera te da ni para levantar la persiana, ni para pagar la cuota de autónomos de un solo mes. Y es cierto. Pero voy más allá: vendiendo solo 200 relojes si no puede mantenerse en pie una relojería, mucho menos una empresa. Imaginémonos a Casio, vendiendo millones de unidades al año. Si te digo que eso puede hacerse, e incluso puedes mantener una factoría y mantener a 46 empleados trabajando en ella a tiempo completo, probablemente lo primero que preguntes es que dónde está el truco.

Truco no hay. El único "truco" es vender cada reloj carísimo, claro, y eso es lo que ocurre con el fabricante (que es también manufactura, fabrican calibres propios) Moritz Grossmann. Esta marca solo tiene muy pocos modelos a la venta, pero parten de los 39.800 $ y pueden llegar hasta los 54.700$. Así que venden doscientos ejemplares únicamente al año, pero fíjate: aunque vendan solo doscientos de su modelo de 40.000 $, en un año obtendrían la friolera de 79.600.000 $. La cosa cambia, ¿verdad? ¿Eso ya no lo vendes tú en tu relojería, cierto?