
Si eres dueño de una relojería, probablemente te dé la risa escuchar que se puede vivir vendiendo solamente 200 relojes al año. Pensarás -ciertamente- que ese dinero ni siquiera te da ni para levantar la persiana, ni para pagar la cuota de autónomos de un solo mes. Y es cierto. Pero voy más allá: vendiendo solo 200 relojes si no puede mantenerse en pie una relojería, mucho menos una empresa. Imaginémonos a Casio, vendiendo millones de unidades al año. Si te digo que eso puede hacerse, e incluso puedes mantener una factoría y mantener a 46 empleados trabajando en ella a tiempo completo, probablemente lo primero que preguntes es que dónde está el truco.
Truco no hay. El único "truco" es vender cada reloj carísimo, claro, y eso es lo que ocurre con el fabricante (que es también manufactura, fabrican calibres propios) Moritz Grossmann. Esta marca solo tiene muy pocos modelos a la venta, pero parten de los 39.800 $ y pueden llegar hasta los 54.700$. Así que venden doscientos ejemplares únicamente al año, pero fíjate: aunque vendan solo doscientos de su modelo de 40.000 $, en un año obtendrían la friolera de 79.600.000 $. La cosa cambia, ¿verdad? ¿Eso ya no lo vendes tú en tu relojería, cierto?