Mostrando entradas con la etiqueta lcd. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lcd. Mostrar todas las entradas

5/11/17

Nuevo Braun Connected, el futuro de los despertadores digitales


Braun lleva la conectividad a los despertadores con su nuevo modelo Braun Connected (Braun BNC020), un dispositivo que acaba de aterrizar en España. La particularidad de este reloj-despertador se encuentra en su conectividad inalámbrica (Bluetooth 4.0) que permite su configuración y personalización a distancia (también, además, leer el manual).

Desde el smartphone, podremos realizar las siguientes operaciones sobre el Braun Connected:

- Sincronización automática de fecha y hora (incluidos los cambios de horario de verano)
- Establecer múltiples alarmas / repetir alarmas para los días deseados de la semana
- 5 tonos de alarma con una opción de reproducción aleatoria
- 3 volúmenes de alarma
- 4 niveles de brillo de la pantalla con un modo nocturno
- Duración del sonido de alarma personalizable
- Duración de repetición personalizable

21/8/17

¿Por qué no existen relojes digitales de números romanos?


En varias ocasiones me lo he preguntado. Teniendo en cuenta que la numeración romana me encanta, y también los relojes con LCD (digitales), combinar ambas cosas sería fantástico, bajo mi punto de vista, claro. Ya sé, ya sé, la respuesta es sencilla: los números arábigos se pueden diseñar partiendo simplemente de siete segmentos básicos. A priori los números romanos en digital sería más sencillo todavía: simplemente tendrían que crearse el X, el V, y el I, que traducido serían ocho segmentos, solo uno más que en digital (dos en diagonal superiores e inferiores para el X, dos inferiores para el V -los superiores se aprovecharían del X-, y dos verticales para el I -como probablemente la parte inferior no cabría, posiblemente habría que recurrir a un apóstrofo-).

Pero claro, la numeración romana tiene otro problema: los dígitos llegan hasta sesenta, y ya te imaginas: 60 en números romanos es LX, lo que obligaría a incorporar una "L". No sirve, como en los digitales, prescindir del 60 y pasar directamente al 00, porque el romano el 59 es LIX, un lío monumental.