
La madera, si está bien conservada, es muy duradera y puede conservarse durante muchos años, de lo contrario es proclive a ser atacada por organismos vivos. Polillas y carcomas son la principal causa de la destrucción de las maderas.
Un animal adulto está en su apogeo entre los meses de primavera y de verano, que es cuando las larvas salen de los muebles tras pasar dentro de ellos los meses más fríos del año, y entonces empiezan a poner gran cantidad de huevos en mesas, puertas, cajas, ventanas, etc, ya que ponen como unos cien huevos en el periodo de un mes.


















