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1/11/18

El efecto "Etdrid Sjoberg" (o el suplicio de vestir con capucha)


Últimamente me siento enormemente atraído por la estética del personaje de Etdrid Sjoberg, una de las gemelas protagonistas de "El imperio". Bueno, reconozco que siempre he sentido debilidad por ella, pero aún más si cabe desde hace un tiempo. Su imagen críptica y su vestimenta habitual con capucha qué puedo decir..., me encantan.

Como estamos en el tiempo perfecto para ello, y habitualmente suelo salir muy temprano a la calle, mientras en años anteriores salía con gorro, hoy suelo hacerlo con capucha.

9/8/18

Un mundo en manos de especuladores


En la segunda parte de El Imperio añadí un elemento que, aunque en apariencia pueda ser un tanto banal, es sumamente importante. De disponer de una compañía militar, una de sus protagonistas, Etdrid Sjoberg, pasó a ser la dueña de uno de los más poderosos fondos de inversión del planeta. Como novela en donde, en medio de este caótico mundo capitalista y globalizado del interés y el dinero, tres hermanas intentan poner un poco de honestidad, si quería poder hacer algo grande en el mundo de los negocios o estar donde de verdad se toman las decisiones, tenía que poner a una de las Sjoberg al frente de un fondo de este tipo.

Tras las marcas, tras las multinacionales, tras la mayoría de compañías poderosas que existen en el mundo, suele haber (o suele intervenir) uno de estos fondos. Ellos no manejan solo su propio dinero, también manejan inmensas fortunas de los hombres más ricos y poderosos del mundo. ¿Dónde creéis que acaba el dinero de futbolistas que tienen millones de euros, actores, artistas de lo más variopintos, hombres famosos, presidentes y ex-presidentes de gobiernos, reyes, reinas, príncipes y princesas? Pues muchas veces en un fondo de inversión. No lo dejan adornando en bancos (o no solamente), algo que es, en cierta medida, fácil de seguir el rastro, sino que lo invierten para que, al cabo de unos años (o unos meses) les llegue multiplicado. Sacar más dinero de su dinero, en suma.