
De vez en cuando suelo echarle un vistazo al panorama literario, para ver lo que se cuece y si hay algo que se publique por las editoriales del sector y que sea de mediana calidad (no exijo mucho, solo de mediana calidad).
La verdad es que miro este panorama, ya desde hace muchos años, con bastante desconfianza e incredulidad. Muestra de ello es que hace mucho, muchísimo tiempo que no me presento a concursos literarios. Desde que empecé a ver los relatos obscenos que ganan, llenos de perversión, crímenes y asesinatos, no volví a hacerlo. Yo no soy ese tipo de escritor así que para qué iba a perder mi tiempo y mi dinero en presentarme a certámenes de ese tipo.