
Cuando recibí mi bici hubo algo que, a diferencia de todas las demás bicicletas, no tuve que retocar: la alineación de las ruedas. Y eso hay que agradecérselo a que muchos de los modelos MTB actuales ya cuentan con llanta de doble pared. Por supuesto, también tiene que ver que elegí las ruedas de 26 pulgadas, que se descentran muchísimo menos que ruedas más grandes.
La doble pared en la llanta es algo a lo que cada vez están recurriendo más fabricantes, ya que sus ventajas son enormes. No obstante también tiene sus desventajas, la principal es que son más pesadas que una llanta convencional y, por ese motivo, las de doble pared son llantas todas ellas de aluminio. Pero aparte de eso todo son ventajas: nos permiten trabajar con radios menos largos (con lo que se gana en robustez) y la llanta tiende menos a la deformación, por lo que aguanta mejor los impactos y por eso son ampliamente utilizadas en disciplinas extremas del Mountain Bike como el downhill o descensos.