
Tenía ganas de probar unas gafas de sol "low-cost", de estas que nos podemos encontrar en supermercados y bazares, para poder compararlas con las gafas de marca que ya probamos en anteriores ocasiones. En este caso, las elegidas han sido unas gafas de Carrefour que, por solo 6€, su fabricante nos informa que son tan buenas "como las de una óptica" (o "calidad óptica garantizada", mencionan textualmente). Si hacemos caso a su etiquetado no parecen ir desviados, porque los cristales son de policarbonato, con una protección ultravioleta excelente (UV400) y, encima, llevan cristales polarizados. Casi nada. Pero eso no es todo: en las manos comprobamos que la montura no es de "plástico barato", sino de resina, muy flexible y ligera, casi a la altura de las mejores marcas del mercado.
Cuando pienso que por las mías, compradas en óptica, me cobraron casi 100 €, no puedo más que preguntarme que dónde está la trampa.